Son las de mayor uso, por ser prácticas, de fácil realización y menos costo, alta sensibilidad y se usan para investigar o corroborar algún alergeno sospechoso de acuerdo a la historia clínica del paciente con: rinitis, asma,  urticaria, dermatitis, alergia alimentaria, anafilaxia, reacciones a medicamentos o  venenos o toxinas.

Se realiza una marcación ordenada para poner en contacto el alérgeno con la piel, generalmente en el antebrazo o la espalda, es una respuesta de reacción INMEDIATA  mediada por Ig E  que da un habón o eritema alrededor,  desde los primeros 5 minutos, con un pico máximo a los 15-30 minutos posteriores a la aplicación del alérgeno.